Visitar la bellísima localidad de Begur, en el centro de la Costa Brava, es una de las mejores decisiones que se puede tomar para descubrir la esencia del Ampurdán. Desde el centro del pueblo, y de camino al Castillo, pasamos por la Ermita de Sant Ramon deleitándonos además con su impresionante mirador.

El Mirador de San Ramón, en Begur, Girona, Costa Brava
Podemos llegar hasta la Ermita de Sant Ramon desde el centro mismo del pueblo, donde se encuentran la Iglésia de Sant Pere y el Ayuntamiento de Begur. Tomaremos la calle que sube hacia el Castillo (se ven sus muros, en lo alto, desde el inicio de ésta), e iremos siguiendo su recorrido que nos llevará hacia la izquierda, donde se encuentra la Torre de Sant Ramon, una de las pocas torres de defensa originales que se conservan todavía. Aquí comienza, subiendo, la calle de Sant Ramon, que nos llevará hasta la ermita y justo enfrente a su mirador.

Las bonitas y adornadas calles de Begur, son a menudo en pendiente, sobre todo las que nos llevan al Castillo de Begur
Dado que las primeras referencias a la Ermita de Sant Ramon datan de 1627, sabemos que fue originariamente construida a principios del siglo XVII. El santo devoto al que se dedicó, San Ramon Nonato (1204-1240), consagró buena parte de su vida al rescate de los cautivos de las zonas costeras del Ampurdán, presos por los piratas del norte de África. En varias ocasiones viajó a aquella zona para gestionar su liberación y ofrecerse como rehén. Allí también cuenta la tradición que fué martirizado por predicar el cristianismo entre los infieles. Ni que decir tiene la importancia que una figura así tuvo que tener en Begur, dado que era una localidad ya por entonces muy castigada por las incursiones piratas que devastaban, asesinaban y secuestraban a sus habitantes.
El apellido de Nonato tiene su origen en su nacimiento por “cesárea”, bueno, si se le puede llamar así a que el vizconde Ramon Folc I de Cardona, abriese con una espada el vientre de su madre, ya fallecida antes de nacer, para extraer al bebé. Por ello además es el patrón de las embarazadas y parturientas.
La Ermita de Sant Ramon fue lamentablemente destruida durante la Guerra Civil española en 1936, aunque en 1951 la donación particular de Maria Lladó, una importante vídua hacendada del pueblo, permitió su reconstrucción.

Frente al Mirador de Sant Raimon se alza la Capilla de Sant Ramon, dedicada al santo de los cautivos y embarazadas
El Mirador de Sant Ramon, junto a la ermita, ofrece al visitante uno de los mejores paisajes de la Costa Brava central. Nos ofrece vistas del macizo de Begur, de la playa de Sa Riera, la playa de Pals y las Islas Medas, con la sombra del cabo Norfeu al fondo. En invierno logramos también distinguir las cimas nevadas de los Pirineos, igual que podemos hacer desde la cima del Castillo, hacia donde proseguimos nuestro recorrido, sólo 20 minutos más tarde.

Cada 31 de agosto se celebra en la Capilla de Sant Ramon el día del santo
La Ermita se encuentra habitualmente cerrada y sólo abre sus puertas durante dos ocasiones al año: el 31 de agosto (el dia de Sant Ramon) y el Domingo de Ramos, día de benedicción de las palmas.
Mirador Sant Ramon(VERSIÓ EN CATALÀ)
Le belvédère et la Chapelle de Sant Ramon(VERSION FRANÇAISE)
Siempre que vuelvo a Begur y subo al castillo me encanta detenerme en este mirador. La capilla no es nada del otro mundo, pero las vistas desde la barandilla del mirador hasta la playa de Pals los bosques de Begur son excelentes. Además siempre es un descansillo antes de continuar la subida.
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