¿Sabías que el origen etimológico de la palabra salario proviene del latín salarium, que significa pago de sal? Conocemos que ya en el antiguo imperio egipcio se pagaba a veces de esta manera a los soldados, por el gran valor que tenía y su elevado número de aplicaciones. Cada tercer sábado de septiembre l’Escala recupera el valor patrimonial de esta sustancia mediante la celebración de la Fiesta de la Sal.
Esta festividad está fundamentalmente organizada por el Museo de la Sal y la Anchoa de la localidad, con una alta participación popular. En ella se recuerda la importancia que la sal ha tenido tradicionalmente en la actividad económica marinera, puesto que hasta principios del siglo XX a su puerto llegaban las grandes embarcaciones de vela con sal procedente de salinas de Alicante (en el sureste de España) o Ibiza (en las Baleares), entre otras.
Esta sal era transportada hasta el edificio del Alfolí de la Sal, aún existente en la localidad, desde donde era distribuida a los pueblos de la comarca y también se utilizaba en el proceso de elaboración de la famosa anchoa de l’Escala.
Hay que tener en cuenta que la Fiesta de la Sal no es una fiesta gastronómica en sí, aunque de manera ocasional se puedan celebrar actividades de este tipo y también sea denominada Fiesta de la Anchoa. Fundamentalmente es una festividad que recrea durante tres días, un largo fin de semana, los oficios y la vida relacionados con este producto en los siglos en que su importancia era vital para la vida económica del pueblo.
En este sentido, encontramos una Muestra de Oficios Marineros en la Platja de les Barques, una pequeña playa de arena gruesa en el centro del pueblo, veladas con recitales de Habaneras, entrada gratuita al Museo de la Sal y de la Anchoa, bailes folklóricos tradicionales de la zona (ball de nyacres, ball del drac, la farandola), conferencias, visitas guiadas, degustación de anchoas en la Ruta de las Tapas, etc.
Durante estos días l’Escala tiene un ambiente festivo muy especial, recuperando antiguas tradiciones y ofreciendo un aspecto que no es posible contemplar durante el resto del año. Es una fiesta muy familiar que tiene un significado especial para los habitantes de la localidad y que los visitantes procedentes de otros lugares gustan de disfrutar por la animación popular que se respira.
- Fête du Sel, à l’Escala(VERSION FRANÇAISE)
Estuvimos en la Fiesta de la Sal del 2010 y fue una experiencia muy bonita.
Tal y como dices hay que ver esta fiesta no como un encuentro de tipo gastronómico, sino como una recreación de los oficios y costumbres que se llevaban a cabo en los siglos en que l’Escala vivía de la sal y el pescado. En ese sentido me recordó a las ferias medievales que se llevan a cabo en otras localidades de la Costa Brava, en las que también hay exposición de antiguos oficios, mercados y bailes.